La psicodisbiosis (Psychodysbiosis) podría agravar infecciones por Covid
La psicodisbiosis (Psychodysbiosis) podría agravar infecciones por Covid
La psicodisbiosis (Psycho dysbiosis) una alteración de la microbiota intestinal de origen psíquico, podría interferir negativamente en los casos de Covid.
En febrero de 2017 expertos españoles y extranjeros presentaron en la capital de Galicia, España; concretamente en la facultad de medicina de Santiago de Compostela avances en el uso de probióticos y prebióticos. En aquel momento surgió un nuevo concepto denominado: Psicodisbiosis (Psychodysbiosis). ¿Cómo podría afectar esto a enfermos de covid?
- Al amparo de aquel VIII Workshop Internacional de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP); el término fue presentado mediante exposición gráfica y oral por un grupo liderado por José Antonio Sánchez, et al 2013.
- El estudio basado en un metaanálisis se hizo eco de las alteraciones de la microbiota intestinal; mal llamada "flora intestinal" como consecuencia de procesos psiquicos tales como el strés o la ansiedad...
- Las investigaciones relacionadas con este campo como la referente a como el cerebro ayuda a regular nuestra microbiota (psicodisbiosis) y viceversa, revelan resultados prometedores, no debemos de olvidar la relación con la psiquiatría que esta relación dual del intestino con el cerebro y viceversa tienen en todo este tipo de patologías.

La psicodisbiosis (Psycho dysbiosis) forma parte de la nomenclatura sobre la microbiota, las emociones pueden influir y de echo lo hacen en los microorganismos que viven en nuestro interior, "por supuesto este proceso es bidireccional siempre, todo en nuestro cuerpo es cuando menos bidireccional, me atrevería a decir" apuntó D. Jose Antonio Sánchez.
Las conclusiones sobre como este tipo de alteraciones vienen a complementar a la actual situación de pandemia global de covid 19.
Hay evidencia de que algunos probióticos reducen la incidencia de infecciones respiratorias en niños y personas mayores.1
Para este proceso sin duda podríamos establecer el uso de probióticos y prebióticos clave en el avance de esta pademia. Los probióticos y prebiótiocos previenen diarreas infecciosas en poblaciones endemicas.2
Además los probióticos y prebióticos son especialmente eficaces ya que previenen y acortan la duración de diarreas por rotavirus, reduciendo además la eliminación fecal y diseminación del virus, algo que tras los hallazgos de coronavirus en aguas fecales de las grandes ciudades parece harto interesante.
Al margen de la infección, el estrés provocado por dicha pandemia y la ansiedad que suscita en la población "parece claro que nuestra microbiota necesita estar más fuerte que nunca, en cambio de forma global estamos más debilitados que nunca por el estrés inherente a una situación así" manifestó D. Jose Antonio Sánchez.
La disbiosis es un término técnico que se refiere a un desequilibrio o alteración en la composición, función o distribución de la microbiota, es decir, la comunidad de microorganismos (bacterias, hongos, virus, protozoos) que normalmente habitan en un órgano o sistema del cuerpo, siendo el intestino el lugar más estudiado. Este desequilibrio puede implicar tanto cambios cuantitativos (cantidad de microorganismos) como cualitativos (tipos de microorganismos), afectando el equilibrio establecido entre microorganismos beneficiosos y patógenos.
Desde el punto de vista técnico, la disbiosis puede manifestarse por una disminución de la biodiversidad microbiana o por un crecimiento excesivo de microorganismos potencialmente dañinos, como ciertas bacterias de la familia Enterobacteriaceae (por ejemplo, Escherichia coli o Shigella), conocidos como pathobionts. Estos cambios alteran las funciones metabólicas de la microbiota, incluyendo la digestión, absorción de nutrientes, producción de vitaminas y modulaciones inmunológicas.
Las causas técnicas de la disbiosis son variadas e incluyen la administración de antibióticos, cambios en la dieta, estrés fisiológico o psicológico, alteraciones en el tránsito intestinal (peristalsis), infecciones, y exposición a radiación o tóxicos. Estas influencias pueden romper la simbiosis —la relación armoniosa entre hospedador y microbiota— y dar lugar a fenómenos inflamatorios locales y sistémicos.
En términos funcionales, la disbiosis conlleva una pérdida de la resiliencia del ecosistema microbiano intestinal, reduciendo su capacidad para resistir agresiones externas o restablecer su equilibrio tras perturbaciones. Esta situación está asociada a diversas patologías, como enfermedades inflamatorias intestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn), síndrome del intestino irritable, trastornos metabólicos y autoinmunes.
La identificación de disbiosis implica estudios microbiológicos avanzados, como secuenciación genómica (NGS), PCR cuantitativa, y análisis funcionales para detectar cambios en la composición bacteriana, la presencia de marcadores inflamatorios, y alteraciones en la permeabilidad intestinal.
En resumen, la disbiosis es un estado técnico caracterizado por un desequilibrio en el ecosistema microbiano que incumple sus funciones fisiológicas normales, contribuyendo al desarrollo o agravamiento de múltiples condiciones clínicas, y que requiere un abordaje tanto diagnóstico como terapéutico específico para restablecer la homeostasis microbiana.
Referencias:
1. Lenoir-Wijnkoop I, Merenstein D, Korchagina D, Broholm C, Sanders ME, Tancredi D. Probiotics Reduce Health Care Cost and Societal Impact of Flu-Like Respiratory Tract Infections in the USA: An Economic Modeling Study. Front Pharmacol. 2019; 10: 980.
2. Sur D, Manna B, Niyogi SK, Ramamurthy T, Palit A, Nomoto K, et al. Role of probiotic in preventing acute diarrhoea in children: a community-based, randomized, double-blind placebo-controlled field trial in an urban slum. Epidemiol Infect. 2011; 139(6): 919–26.
Comentarios
Publicar un comentario